La cantante fue galardonada con dos premios, pero cuando estaba agradeciendo el de mejor álbum fue interrumpida por pedido de la organización, lo que no le cayó bien... y reaccionó así.
La organización debió disculparse luego, y encontró su chivo
expiatorio en Damon Albarn, del grupo Blur, el que recibió
previamente un premio a su trayectoria. Entonces, su líder tuvo un
largo discurso que prolongó su estadía en el escenario a 11
minutos, mientras que Adele "apenas pudo decir 'gracias' una vez",
se lamentó el propio presentador de la gala, James Corden.
Es que fue el mismo Corden quien recibió la orden de interrumpir a
Adele en medio de su emocionado agradecimiento, lo que provocó la
reacción de la cantante, que, sin dejar de sonreír, elevó su dedo
mayor hacia las alturas dedicándolo "a los jefes" del
espectáculo.

"No queremos que esto ensombrezca el increíble logro de
conseguir nuestro galardón más importante, que corona el que ha
sido un increíble año para ella", dice la nota de disculpa de los
organizadores.
"Enviamos nuestras más profundas disculpas a Adele porque su gran
momento se viera cortado debido a que el espectáculo se estaba
alargando", agrega el comunicado, intentando saldar la
situación.
Adele sumó sus nuevos premios (mejor álbum y mejor artista
femenina) a los seis Grammy que obtuvo en los Estados Unidos, donde
su trabajo denominado 21 también encabezó la lista de ventas.
Entre los varones, Ed Sheeran fue el gran ganador, con los premios
al artista revelación y al mejor artista masculino.